Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas

¿Qué es un acto de valentía?


No soy capaz de escribir literalmente la frase, pero una gran amiga me dijo una frase sobre el valor que hizo que se me pusieran los pelos de punta. Y esto me hizo pensar, ¿qué es ser valiente? seguro que encontraríamos tantas definiciones como personas.

¿Una retirada a tiempo también puede ser un acto de valentía?, ¿A quién consideramos valiente? o lo que es más importante ¿qué consideramos un acto de valentía?

Curiosamente es un nombre “femenino” que define la determinación para enfrentarse a situaciones arriesgadas o difíciles, así de simple, me impresiona mucho como una sola palabra puede tener tanta fuerza, “VALENTIA”. Desgraciadamente opino que es una de las muchas palabras que están perdiendo su valor, su fuerza., a pesar de su belleza.  

Nuestra capacidad ha disminuido en los últimos años, el flujo constante de información que recibimos hace menguar algunas de nuestras capacidades en detrimento del incremento de otras, cada vez necesitamos que el impacto recibido sea mayor para sorprendernos, para ilusionarnos, y lo que a mi parecer es mucho peor, nuestra capacidad de reconocer un acto de valentía. 

Cada vez nos resulta más complicado percibir actos de valentía en nuestra cotidianidad, necesitamos que los actos sean extravagantes, épicos, arriesgados, osado, atrevido, incluso peligroso, para que los etiquetamos de “actos de valentía”, esto me produce cierta tristeza. 

Algunos de los sinónimos que podemos encontrar de la palabra valentía serían coraje, valor, temple. Y me pregunto, acaso no es valiente la madre que saca prácticamente sola a diario a su hijo? acaso no es valiente decir adiós a tiempo? acaso no es valiente el que se levanta cada día para salir a trabajar? acaso no es valiente el niño que tras días de estudiar aprueba un examen? acaso no es valiente enfrentarse a los propios temores? acaso no es valiente saber decir que no? acaso no es valiente saber reconocer una equivocación? acaso no es valiente tomar decisiones? ¿es posible que estemos desmereciendo la fuerza de la “VALENTIA”? Recordemos “determinación para enfrentarse a soluciones arriesgadas o difíciles”. 


Exacto, valiente puede ser cualquiera, empezando por ti, pasando por el amigo con el que acabas de hablar, incluso el desconocido que tienes al lado. Esto es un llamamiento a nuestro criterio, a nuestra forma de ver las cosas, a nuestro pensamiento crítico, no olvidemos dar el valor y la importancia a los pequeños detalles que marcan la diferencia en las personas, reconozcamos los pequeños actos de valentía, y me reafirmo:

“No porque parezca que no se está esforzando, no estés delante de un gran acto de valentía, quizás este luchando con el mayor de los enemigos, él mismo” 


Definamos Admiración.

Esta semana he tenido la oportunidad de ver en directo a un famoso motivador en plena acción, la ponencia pretendía desvelarnos el secreto de como alcanzar la felicidad en la vida, pero claro según la visión del motivador en cuestión, puesto que estamos dando por sentado que lo que el entiende por felicidad es extrapolable a todos, lo cual sería ser un poco pretencioso por su parte, pero ya sabemos que las generalidades siempre funcionan, y daremos como validos la mayoría de los puntos en los que se focalizó la conferencia.

Aunque la conferencia estuvo bien, y consiguió llamar mi atención en varios puntos hubo algo que realmente hizo saltar todas mis alertas de atención e hizo que mi cabeza empezará a darle forma a este post. Al final de la ponencia observé a los que estaban a mi alrededor, y detecté algo que suele darse en este tipo de actos, la polarización de las opiniones, podíamos encontrar a los escépticos que miraban con desconfianza al ponente que seguía irradiando optimismo por todos los poros de su piel hasta los que lo miraban y aplaudían con total y absoluta admiración. 

Y entonces empezó a sonar mi radar y se activo la curiosidad, con el modo observación en on pase a formar parte de diferentes grupos escuchando sus opiniones, observando sus reacciones, y en mi cabeza no paraba de sonar la misma pregunta ¿Qué hace que una persona admire a otra? ¿Cuál es el detonante?

¿Qué es la admiración?

Siendo rigurosos con la palabra, y totalmente fieles a su definición, "admiración" es la palabra que nos permite expresar aquella consideración especial que se siente o tiene hacía algo o alguien, derivado del afecto o las cualidades que disponen o les otorgamos, ya sean atribuciones o propiedades notables, positivas o originales. Pero aquí viene la parte más fascinante, la admiración está directamente vinculada a la "subjetividad" lo que para algunos será materia de admiración para otra persona puede no serlo en absoluto.

Esto es lo que me resulta más fascinante de todo, siento decirte que si eres una de esas personas que trabaja a diario y que mide sus éxitos a través del nivel de admiración que recibe, fracasarás estrepitosamente, no levanta admiración cualquier cosa a todo el mundo, o lo que sería más desmoralizador para el buscador de admiración, tal vez aquello de lo que presumes o aquello que consideras que levantará las pasiones de tu alrededor no está tan valorado como imaginas. 

Personalmente tengo una capacidad bastante elevada de fascinarme y admirarme, en muchos aspectos  creo que es de las cosas que nos hacen disfrutar más en esta vida, pues la fuerza que provoca en nosotros la admiración es capaz de grandes proezas, nos motivan, nos espolean a ser, nos mueven y nos dan grandes puntos de referencia.

Si esto fuera una conversación de cafetería posiblemente os haría la siguiente pregunta ¿Qué o a quién admiras y por qué?...después de escuchar vuestra respuesta y anotar mentalmente todos y cada uno de los detalles, posiblemente vosotros me harías la misma pregunta, y entonces tras respirar hondo diría...

Mi más profunda admiración. 

Admiro a la mujer de 40 años que cada día es más bella, y cada día es más sabía porque lucha, porque sale cada día a enfrentarse a un mundo lleno de prejuicios, que educa a su hijo asegurando que el día de mañana será un gran hombre, que cuida de sus hermanas y de su madre, que siempre está cerca para su amigos y que forma parte de mi familia porque hace años se gano mi admiración y día a día sigue ganándoselas por ser capaz de hacer pequeñas cosas de gran manera.

Admiro al matrimonio que lleva más de 40 años juntos, y que cada día sigue luchando por mantener lo que los unió, que se cuidan, que se respetan y que encuentran más motivos para luchar juntos que para rendirse, por el cariño que se han regalado, por el respeto y las ganas de seguir viviendo y hacerlo juntos.

Admiro al sin techo que vive cerca del supermercado porque muestra una gran dosis de autocontrol y respeto por los demás a pesar de que le increpen sin motivos, que es el ejemplo de la educación pues siempre tiene un buenos días para todo el mundo, porque traslada optimismo a pesar de su situación con una sonrisa en la expresión para cualquiera que le quiera mirar.

Admiro al hombre que mira a su mujer con adoración, que le reconoce que el 50% de su éxito se debe a ella, que aconseja con sabiduría, que siempre está a la altura en todas las circunstancias, que a pesar de conseguir grandes logros profesionales sigue de la mano de la humildad, conocedor que el camino del éxito en la vida no está solamente en el ámbito profesional, que es justo en sus decisiones, que a pesar de su gran inteligencia jamás despreciará a nadie, portador de grandes valores como el honor y la responsabilidad.

Admiro a las personas que son inteligentes, y no tienen grandes estudios en sus cv, sino por su inteligencia de vida, por como viven sus vidas superando todo aquello que se les presenta.

Admiro a los padres que salen del trabajo volando para disfrutar de sus hijos, sabedores de la responsabilidad que adquirieron al ser padres, y que se esfuerzan para no parecer cansados con ellos y dedicarles la mejor de las sonrisas, y saber de la importancia  de la calidad de los momentos antes que la cantidad.

Admiro al empresario que sabe exprimir al máximo el potencial de las personas que trabajan con él, que sabe motivar y aconsejar, que no antepone su bienestar, que lidera desde la parte más humana consiguiendo que todos le sigan sin cuestionar nada, que lidera con el ejemplo, que cuando obtiene el éxito y que lejos de vanagloriarse lo comparte con todos los que lo han ayudado a conseguirlo, abanderado de la humildad por encima de su extraordinaria inteligencia y visión.

Admiro a los amigos que siempre encuentran el motivo y no la excusa, al que siempre tiene tiempo para escuchar, al que siempre tiene una sonrisa para los demás a pesar de todo, admiro al que antepone sus valores, admiro al que es capaz de ver la belleza en todas las cosas. 

Aunque os pueda parecer una utopia todos los ejemplos que he expresado son personas reales, son personas que he conocido en diferentes ámbitos de mi vida, personas con las que he tenido el placer de disfrutar grandes momentos, que han generado y siguen acrecentando mi profunda admiración hacía ellos.

Dedicamos grandes esfuerzos a ganar la admiración de los demás.

Muchos consideran que invertimos grandes esfuerzos y recursos en ganar la admiración de los demás,  incluso se ha llegado a considerar que la admiración es la antesala del respeto, llegando a estimarse un elemento de gran relevancia en nuestras vidas.

Puedo estar bastante de acuerdo con esta afirmación, también aprecio que estaríamos ante una gran paradoja, luchamos por ganarnos algo totalmente subjetivo, algo que difícilmente podremos medir, a menos que conozcamos en profundidad que genera admiración en nuestro entorno, lo cual es mucho más difícil si cabe, por consiguiente jamás estaremos seguros de haber conseguido el objetivo de ganarnos la admiración de los demás. 

Ante esta paradoja mi conclusión es no vivir por y para la admiración de los demás, es algo que no puedes comprar, ni medir, y posiblemente jamás podrás saber que personas te admiran, o cuales son sus motivos para hacerlo, sólo vive con sentido común y coherencia, y si la admiración tiene que llegar ya le darás la bienvenida cuando sea el momento, pero que no sea una meta simplemente una consecuencia inesperada. 

Y no dejemos de preguntarnos, ¿a quién o qué admiro? ¿por qué le o lo admiro?, sin duda las respuestas serán más importantes que las preguntas.

Lo que esconde el cuento.



Los cuentos son los grandes olvidados, creemos que son de ese tipo de cosas que un adulto no debe prestar atención, que hay temas mucho más importantes. Pero, ¿qué podemos decir ante perlas como este cuento, adaptación de Gabriel Garcia Márquez? 

Seguramente sólo podemos decir, gracias a los cuentos que a menudo expresan lo que yo quiero decir de la mejor forma posible. 

Lo maravilloso de los cuentos es que a lo largo de una vida puedes ser todos y cada uno de los personajes que has imaginado. Por supuesto puedes ser el criado que cree que puede eludir lo inevitable, o el señor que intentará en vano ayudar a alguien a escapar de un final infeliz inevitable, incluso la muerte que sea como sea ganará la partida

Sea cual sea el personaje que crees representar, la realidad es sencilla, la vida es cíclica y no siempre estarás representando la misma obra, ni serás el mismo personaje, así que mejor aceptar lo que viene y procurar empezar un cuento diferente lo antes posible. 


DÍA DE LA MADRE

Hoy es 1 de mayo, primer domingo del mismo mes, y eso significa que al fin ha coincidido el día de la madre con el día del trabajador, que acertada coincidencia, más oportuna, el oficio de madre el más importante de los trabajos y a su vez el más antiguo, el siempre necesario.

Madre es aquella que está a jornada completa, aquella que no disfruta de vacaciones, aquella que lo es para toda la vida, ser madre es el único trabajo del cual una no se jubila jamás, aquella que siempre hace horas extras, que a pesar del cansancio siempre tiene esa caricia que te alegra la vida, que a pesar de los problemas siempre tiene esa dulce sonrisa que te hace sentir la persona más importante del mundo. Es aquella que te regala su vida de forma incondicional, sabes con toda certeza que estés donde estés siempre serás la persona más importante en el mundo para ella, siempre serás su hija/o esa parte de sí misma que ha regalado al mundo con todo el amor del que es capaz.

El amor más sincero, el único amor que jamás se agota, el único amor que jamás se desgasta de usarse, siempre existirá, que más allá de la razón te acompañará en cada uno de los pasos, que seguro te sientes cuando andas por este duro camino llamado vida, te giras cansado y ahí justo detrás de ti para darte aliento para darte el empujón que te hace falta y la frase apropiada para seguir adelante esta ella, con esa sonrisa que le caracteriza y que te devuelve la fuerza, porque si ella te ha enseñado que en esta vida el único límite es aquel que tú te impones, que todo en esta vida se supera, que las lagrimas jamás son eternas, que en esta vida también se aprende a sonreír, que también se aprende a disfrutar de los pequeños momentos. Te muestra que a veces la felicidad está en esa cocina que recuerdas con cariño, ves la mesa la misma mesa que en las muescas ves un pasado de comidas familiares, te sientas reconfortada en tu silla de siempre, con un café delante, si cierras los ojos ahora mismo seguro puedes oler ese café recién hecho, puedes sentir como la suave brisa entra por la ventana entre abierta, el brillo del sol asoma por la ventana, y como siempre allí sentada con la expresión enmarcada por esas pequeñas arrugas y manchas que han aparecido a lo largo del tiempo, con las manos abrazando su taza de café, justo allí delante está ella dispuesta a escuchar, hacerte reír, hacerte reflexionar, esa sensación esa justamente que estás sintiendo ahora, eso es felicidad saber que estás a salvo, y que una maravillosa conversación está a punto de empezar que guardaras para siempre en ese rincón de tu corazón reservado únicamente para esta persona tan importante, para ti mama.

Sin lugar a dudas el trabajo más importante, el oficio más difícil, ser madre… FELIZ DÍA DE LA MADRE!!!!

Querida amiga...

Os voy a contar una historia, una historia de vida, una realidad, esto es un homenaje a una mujer, a una gran mujer, que hoy se siente pequeña, que mira atrás con lagrimas en los ojos, que se encuentra cada noche con todos sus temores y sus fantasmas del pasado, una mujer que siente que el mundo la ha olvidado, que  asume cargas que no le corresponden. 

Querida amiga, sé que ahora no lo ves, que la tristeza te ha puesta su venda, pero no tengas miedo y retíratela,  no tengas miedo, mira te duelen los ojos, pero no es de llorar es porque jamás los has utilizado, mira a tu alrededor y date cuenta de todo lo bello que te rodea, convéncete de que formas parte del mundo, que ahora abrazas la libertad de nuevo, vuela y siente que el mundo es tuyo que ya no eres presa del ayer o de lo que debería ser, ahora tú decides, olvida lo que podías haber vivido pues lo que te queda por vivir es mucho más hermoso que lo que has vivido, toda una vida está por delante esperando a que la vivas. 

Ahora es el momento de que construyas nuevos recuerdos, dale la bienvenida a esta gran oportunidad de reinventarte a ti misma, estaremos a todos a tu lado disfrutando de ver como andas este nuevo camino con paso firme, con la cabeza bien alta, mirando desafiante el futuro, te vemos tal y como eres, con tus pocos defectos y tus grandes virtudess, con esas diferencias que te convierten en alguien realmente especial. 

Lo más hermoso del pasado es que jamás volverá, que solamente queda lo aprendido, el presente es extraño pues es efímero,  pasa con tanta brevedad para convertirse en pasado que merece que lo sintamos con intensidad, y el futuro es esa gran sorpresa que nos renueva la ilusión, mi querida amiga no permitas que la melancolía se mude a tu corazón, permítele únicamente una breve estancia, y adelante que la vida es un lugar emocionante en el que estar. 

Vive, querida amiga vive…

LO QUE LOS NIÑOS VEN, APRENDEN

Estando mis hijos de vacaciones decidí llevarlos al circo que se presentaba en nuestra ciudad por esos días.

- ¿Cuánto cuesta la entrada? - pregunté al hombre que las vendía.
- Dos euros los niños hasta 12 años y tres euros los demás.
- Entonces, déme tres entradas para mayores de 12 y una para menores- le dije.

El hombre me miró sorprendido, y dijo:

- Señora, podría haberse ahorrado dos euros. Yo ni cuenta me hubira dado de que tenían más de 12 años esos dos niños.

Miré a mis hijos, que seguían atentamente nuestra conversación, y le aclaré:

- Si lo sé, seguro que usted no lo habría notado, pero mis hijos si.

(cuento extraído del libro "Cuentos con alma")