¿Qué te inspira? A mi el Club de Rem Badalona, te explico porqué.


¿Qué nos define? ¿Qué nos inspira? Muchos dirán que nos define nuestro trabajo, otros que nuestras acciones, y unos pocos más, aquello que nos apasiona y nos motiva, yo estoy dentro de estos últimos. 

Las personas mostramos lo mejor de nosotros mismos delante de aquello que nos apasiona y nos motiva, somos capaces de hacer increíbles actos de fe, de llegar a nuestros límites y rebasarlos, por lo que sin duda, aquello que nos define es aquello por lo que luchamos, nos esforzamos y sufrimos, por eso tengo la firme convicción de que lo que mejor define a una persona es aquello que la apasiona, aquello que ama desinteresadamente, porque son las motivaciones que hacen destacar todos los rasgos mencionados. 

He llegado a esta conclusión después de conocer al Club de Rem Badalona, han ayudado a materializar una de mis grandes teorías sobre que es aquello que define a un individuo. 

Logo 10º aniversario
Particularmente el Club de Rem Badalona, es mi inspiración en muchos aspectos, y un ejemplo a seguir, no sólo por los increíbles éxitos deportivos, que son la consecuencia de la experiencia, la constancia, el trabajo en equipo e individual de vogadors, vogadores  entrenadores, timoneles y entrenadores, mi inspiración en ellos va mucho más allá, es la esencia de este club, lo que realmente les hace diferentes, son las personas, todas las personas que integran este club, desde el que se encarga de las pequeñas reparaciones, pasando por los que hacen las comunicaciones a socios, los que gestionan los desplazamientos, procuran mejores proveedores, mejoras en las instalaciones, aquellos que velan por conseguir un club mejor, un club que sea un segundo hogar, un lugar en que sentirte como en familia, es decir El Club de Rem Badalona.


Tengo la suerte de poder estar cerca de las personas que integran este equipo, este gran club deportivo, que me han abierto las puertas y me han permitido formar parte de esta gran familia, dudo que pueda ofrecerles tanto como ellos están ofreciendo a todos los integrantes de este club, a todas sus secciones, a todos sus colaboradores, y personas afines, dudo que sean conscientes el gran ejemplo que son, espero que muchos puedan beber de la fuente de inspiración que representa esta identidad, esta fuente de valores deportivos y humanos, esta fuente que espero que jamás deje de brotar con la fuerza que lo hace. 





Este es mi pequeño homenaje al Club de Rem Badalona, y como "amiga del club de Rem Badalona" te digo, ven, acércate al club y ven a compartir pequeños, grandes, buenos y malos momentos, ven a sentirte parte de esta pequeña gran familia, ya sea como vogador, ya sea como socio lúdico, o bien como amigo del club. 

¿Quieres competir en uno de los deportes más duros que existen? en el Club de Rem Badalona te están esperando, ¿Quieres disfrutar del remo? la sección no deportiva i el llagut Morgana te esperan, o si quieres formar parte de esta gran familia desde el puerto y no dentro del mar, también te esperan. Hazte Amic del Club de Rem Badalona. 

Si el video que habéis visto anteriormente os ha motivado, el que encontráis a continuación no será menos inspirador, te conecta en línea directa con la sensibilidad y los valores que destilan este club, la humildad, el esfuerzo, y valor de las personas, es decir "inspiración en estado puro, convertido en imagen"





¿Y qué es el Amic del Club de Rem Badalona?

Muy sencillo, yo soy amiga del Club de Rem Badalona, y tu también puedes serlo, una pequeña aportación al año, desde 30€ al año o hasta la cantidad que tu quieras aportar al año, esta aportación ayudará a que los jóvenes de nuestro club puedan ir a competir por toda España con desplazamientos y alojamientos subvencionados, a la mejora de las instalaciones, y a conseguir difundir la cultura del Remo en toda España, en Catalunya, y en especial a la ciudad que cobija a este gran club, que lo vio nacer y con la que año tras año comparte los éxitos deportivos obtenidos, aquellos que han encumbrado al Club de Rem Badalona, como el mejor club de remo del mediterráneo. 





Si quieres saber más sobre Club de Rem Badalona no dudes en ir a conocerlos, las puertas del club siempre están abiertas para todos aquellos que quieran saber más sobre el Remo, para todos aquellos que quieran remar, ya sea a nivel competición o no competición, o bien traernos tu inscripción de "Amic del Club de Rem Badalona" no lo dudes, ven a formar parte de esta gran familia, están en el paseo marítimo de Badalona, entra la fábrica del Anís del Mono y la estación de Renfe.

Como ya he mencionado este es mi pequeño homenaje al club, es mi pequeño tributo, desde hace ya algún tiempo que se ganaron mi cariño, porque hoy en día cuando miras la televisión, lees la prensa, sigues redes sociales, ¿qué es lo que te encuentras?... malas noticias, crisis, parados y corrupción, por no perderme en una avalancha de ejemplos negativos, nos faltan cuentos con final feliz, nos faltan cuentos con príncipes y princesas, nos faltan historias y ejemplos de que vivimos en un mundo que todavía tiene valores, de esfuerzo, humildad, superación, honradez entre otros muchos, nos faltan cosas que nos hagan vibrar, que nos hagan sentir que algo vale la pena, y aunque pueda parecer un poco exagerado, eso es lo que yo veo a diario en las caras de las personas que integran el club, estas son las cosas que te hacen sentir, los valores que transmiten, si hay algo de que lo siempre me siento y sentiré orgullosa es de las personas, las personas que tienes cerca, de las que te enseñan cada día, las que te hacen sentir que cada día puedes hacer más, que esforzarse vale la pena, que si luchas obtienes resultados, estas personas y sus valores son el mejor regalo que recibirás en toda una vida.

Yo he tenido la gran suerte de contar siempre con un buen número de personas de este tipo, y desde hace algún tiempo he tenido la suerte de contar con unas cuantas más en el Club de Rem Badalona, así que sólo me queda decir. 

"Por las personas, por los valores, Club de Rem Badalona."





Ahora me enfado y te dejo.

Seguro que muchos estáis familiarizados con expresiones como "actitud infantil", "pataleta", "contento como un niño con juguete nuevo", entre otras muchas que nos recuerdan que los adultos nunca dejamos del todo el niño que fuimos.

Personalmente pienso que es positivo, matizo, de vez en cuando y dependiendo del contexto, debemos darle riendas a ese niño interior que todos tenemos; en mi caso le voy a dar permiso a mi niña interior para que me acompañe hoy, que coja la metralleta rosa, y sea la que lidere está última pataleta.

Os pondré en contexto, cada día mientras me tomo mi primer café, cojo mi smartphone o mi tableta, (no voy dar publicidad gratuita a Apple en este foro) abro mi aplicación de Twitter, y recorro el timeline embebiendo la diversidad de noticias y comentarios que este me ofrece, disfruto activando mi adormilado cerebro con este ritual matutino. Es curioso como mi estado de ánimo en cuestión de segundos puede recorrer una gran diversidad de sensaciones y emociones, diversión, indiferencia, sorpresa, tristeza, ternura, en algunos casos enfado, y en otros, enfado irracional e infantil, es decir "una pataleta" en toda regla!! Y cuando esto sucede, cierro los ojos, respiro hondo, y le digo a esa niña pequeña de ojos negros y grandes, con dos coletas, una a cada lado, agarradas con gomas del pelo adornadas con dos bolitas rojas cada una, vale, tu ganas esta vez puedes acompañarme, y la dejo al mando.

Hoy mi "pataleta" va dirigida hacia los Sres. de el Periódico, aquellos que seáis seguidores en Twitter de este periódico habréis detectado que todas sus noticias a través de Twitter están incompletas, y esto a mi personalmente ya me molesta bastante, es muy sencillo; entras en tu timeline ves el tweet con un titular o una introducción que llama tu atención, con las expectativas por las nubes, especulando sobre el contenido de la noticia, deseoso de ver que se esconde tras ese titular que hace que tu cerebro se active y se ponga en marcha para dedicarle toda tu atención.

Posiblemente y sobredimensionando el ejemplo para hacerlo más claro, es como el día de reyes, ibas la cabalgata con los pajes que hacían puntería con los allí presentes lanzando de forma certera caramelos, te ibas a dormir pronto, el único día del año en el que te mostrabas complacido de irte a la cama cuando tus padres te lo decían, procurando ser obediente y diligente en todo lo que se te pidiera, no se fueran a torcer las cosas en el último momento. Y cuando al fin llega la mañana de reyes saltabas de la cama y salías corriendo en dirección a los regalos, y tras desenvolver uno a uno los paquetes envueltos con papel brillante y de colores, dentro de todos y cada uno de ellos no hubiera nada o lo que podría ser peor, calcetines con una banda roja y azul, o camisetas abanderado!

Justamente en ese mismo momento llega la batería de emociones más indeseables, sopresa negativa, frustración, enfado o ira, decepción, tristeza y finalmente la temida indiferencia.

Gurús del marketing y grandes corporaciones tienen bien aprendida esta lección, saben que el éxito de sus campañas, radican en una correcta gestión de las emociones del consumidor y lo más importante saber cumplir con las expectativas del mismo, sabedores del peligro que supone exacerbar las expectativas y no cumplirlas, generar una expectación que finalmente no se corresponde con el resultado final.

¿Hay algo peor que los consumidores decepcionados?, pueden convertirse en al campaña viral que destruya tu plan de marketing más elavorado, regalandole a tu competencia un montón de usuarios enfadados dispuestos a serte infiel por muy poco, pues dado su nivel de decepción hace que por poco que le ofrezca la competencia ya será más que suficiente para fidelizarlos, en definitiva "tú" les has decepcionado, y "tú competencia" les ha consolado en un momento de fragilidad, ese momento en el que nuestras emociones nos hacen realmente vulnerables, ese momento en el que el subconsciente grita "tú si que me entiendes, y me das lo que necesito, y no como X" en el momento en que tu cliente/consumidor/usuario rellena el espacio que ha dejado tu negligencia con tu increíble incapacidad de gestionar las expectativas, estás perdido!

Y esto es justamente lo que a mi me ha sucedido, los Sres. del Periodico, me han decepcionado, me han estado dando muestras de lo más jugosas a lo largo de bastante tiempo en twitter, noticias y más noticias con sus titulares me llamaban poderosamente la atención, y cuando finalmente accedia a la noticia, ese momento en el que ya estás en la primera parte del artículo, llega ese link que indica... "si quieres leer la noticia completa date de alta en E-Periodico" pero claro bajo un módico precio.

Pues va a ser que no, lo que más me apasiona de la era de internet es el acceso libre y gratuito de la información, para personas ávidas de información es el paraiso, y plataformas como twitter son como el menú con los mejores platos del día, en el que eliges cual deboras en cada momento, no hay nada que me indigne más que cuando manipulan mis expectativas y/o emociones, y así es justamente como me he sentido, así que yo personalmente dejo de seguir todas las secciones de El Periodico, no quiero volver a tener la sensación de que los reyes me han traído un bonito regalo envuelto en un llamativo y precioso papel con un gran lazo, y que al abrirlo me encuentro un horroso jersei de lana de esos que pican, o cualquiera de los terribles regalos que temíamos en la niñez, y que por desgracia todos en algún momento hemos recibido.

Así que sacando a la niña que llebo dentro, con el ceño fruncido y los puños apretados con las brazos estirados a los lados del cuerpo, les pego una patada a los Sres. de el Periódico en la espinilla, y me voy corriendo a los brazos de cualquiera de sus competidores que estarán encantados de seguir consolandome, y orgullosos de que pueda seguir contandole a todo aquel que me quiera escuchar, mi última pataleta infantil, desde luego, pero como ya he dicho es sano de vez en cuando sacar esa actitud infantil; así que sólo me queda sorberme los mocos después del disgusto y el enfado, y consolarme con los caramelos que me ha dado la competencia mientras me acaricia con mimo la cabeza, y me dice no te disgustes, nosotros no te decepcionaremos, nosotros te daremos toda esa información que tanto te gusta, mientras se instala en mi subconsciente "tú si que me entiendes, no como El Periódico, que me da un trozo de caramelo y luego me lo quita".

Personalmente elijo a la competencia, aquellos que la mañana de reyes me meteran en el reluciente paquete una barbie o el último modelo de lego, personalmente elijo aquellos que en el menú del día me incluyen aquellos platos que me pueda comer enteros, y que además me han consolado cuando más decepcionada estaba.

¿Tú que eliges?...

 

ADOLESCENTES. SÍ! TE ODIA...


Incontables son los libros que se han escrito sobre los adolescentes, y para los adolescentes, es la peor etapa que atraviesa uno en su vida, tanto cuando es el afectado, es decir el propio adolescente, o más adelante cuando eres padre.

Me parece digno de elogio todos los libros que se han escrito al respecto, desde los que se centran en bases más científicas que detallan en un argot imposible, los procesos químicos, mentales y cerebrales que se suceden, dando como resultado acné, descontrol hormonal, descubrimiento de la sexualidad, e hipersensiblidad de las emociones.

Después nos encontraríamos los llamado "autoayuda", y bueno sobre estos darían para un libro de 90 páginas y seguiría sin entender el porque de muchos de ellos, la gran mayoría te dan trucos, normalmente poco eficaces, o te dan, como les gusta llamar, "herramientas"   o "recursos", para mantener un diálogo o llegar a comprender a tu hijo, o lo que es más difícil si cabe en esa edad, convertirte en el amigo de tu hijo.

Personalmente creo que resultaría mucho más sencillo asumir las siguientes afirmaciones.

- Es un proceso temporal.
- Es un proceso cíclico.
- No hay nada absolutamente que puedas hacer para evitarlo, y por último pero el más importante.
- Asumir la certeza, SI! Tu hijo te odia!

Recientemente llegué a una conclusión, no se ha escrito sobre la mejor "herramienta", "recurso" o el "truco" para entender, incluso mejorar la relación con ese pequeño monstruo en el que se ha convertido tu hijo adolescente. LA MEMORIA.

Las personas alardeamos de ser capaces de asumir conocimientos, de obtener complejas carreras universitarias que absorben cantidad de años de nuestra vida, de vivir experiencias que nos dan conocimientos para nuestro día a día y nuestra vida. Pero...nos olvidamos de algo muy importante, algo vital para que todos esos conocimientos no sean únicamente carpetas en nuestro cerebro, contenedores de conocimiento, que acumulan polvo año tras año, pasando a convertirse en inservibles, recordar que los tenemos!!!

No hay nada que sea más efectivo que la experiencia, pero de nada nos sirve si nos la olvidamos en un cajón, ¿a caso nosotros, que hoy nos consideramos víctimas de nuestros adolescentes, no lo hemos sido también? Y ahora seguramente me estaréis respondiendo, yo no hacía lo que hace mi hijo, yo no era así, y a esta afirmación siento decirte amig@ y ser tan tajante, MENTIRA.

Preguntemos a nuestros padres, y seamos sinceros con nosotros mismos, dejando de lado el autoengaño, la autocomplaciencia, vaya! ¿tendrán algo que ver estás dos últimas palabras con los libros de autoayuda?... repito, esto para más adelante.

Lo siento, es una gran verdad absoluta como pocas, y recurriendo a esa gran herramienta llamada memoria, recuerdo lo siguiente:

Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros. - Sócrates (470 AC-399 AC)

Así que ante la evidencia de que el "hoy en día" de Sócrates es nuestro hoy en día, sólo nos queda algo básico, recordar que nosotros ahora somos "víctimas", si lo queréis llamar así, de lo que ayer hicimos a nuestros padres. Algunos lo pueden llamar justicia divina, otros lo llamaran venganza, otros lo llamaran simplemente vida, es así de sencillo la vida es cíclica, y por mucho que nos guste sentirnos seres creativos en definitiva seguimos el ciclo de la vida desde hace millones de años.

Nacemos, somos criaturas inútiles e indefensas, totalmente dependientes de nuestros padres, empezamos a crecer, convirtiéndonos en niños menos indefensos, y con pocas ideas buenas, para la intranquilidad de los padres, que siguen viéndonos como seres desvalidos, en realidad esto no cambia ni cuando llegues a los 60 años.
Sin remedio llegamos a la adolescencia o también llamada "la edad del pavo" en el que dejamos de ser criaturas inútiles, indefensas y creativas para atormentar a nuestros padres.
Una vez dejas atrás esa etapa, te conviertes en adulto, buscando una pareja genéticamente apropiada para reproducirte, tienes tus propios hijos, y empiezas el ciclo de nuevo, pero esta vez como espectador no como implicado. Desgraciadamente el final es de lo más parecido al principio, te conviertes en una criatura anciana inútil e indefensa, totalmente dependiente de los fármacos.

En realidad el proceso de una persona se podría traducir de una forma muy sencilla:

Niño (0 a 10 años): Mi padre es un héroe, lo sabe todo, siempre tiene razón!
Chico (10 a 13 años): Creo que mi padre se equivoca, es posible que no siempre tenga la razón.
Adolescente (14 a 16 años): Mi padre no tiene ni idea de nada, chochea, es un pesado y me amarga la vida.
Joven (17 a 25 años): Es posible que mi padre tenga razón, tal vez le consulte sobre este tema.
Adulto(A partir de los 30): Joder!! que razón tenía mi padre!!!

Desde luego, aquí caben excepciones de problemas mucho más graves que derivan de adolescentes conflictivos, pero no entraremos en detalle, nos centraremos en generalidades, por suerte o por desgracia, las generalidades abundan más que las  individualidades.

En definitiva nuestros hijos adolescentes están haciendo y se comportan como deben hacerlo, es el ciclo de la vida, y la mejor manera de entender las reacciones o comportamiento de nuestros adolescentes es recordar que nosotros también lo fuimos, recordemos como nos sentimos, con las hormonas revolucionadas, empiezan hacerse adultos y se enfrentan a cosas nuevas, así como lo pensamos nosotros, ellos también lo piensan, que ya saben todo lo que necesitan para ser autofucientes, (pobres ingenuos!! jajaja)

Al recordar como nos sentimos siendo adolescentes, como nos sentimos ante las broncas y las charlas, los desamores, las decepciones, las primeras tomas de decisiones, tal vez cuando seamos capaces de recoger toda esa información, seamos capaces de comunicarnos con nuestros hijos. Sin duda no hay tarea más difícil que la de ser padre, pero padres no olvidéis lo complicado que os resultó ser hijos, esta posiblemente sea, utilizando argot empresarial, nuestra ventaja competitiva, conocemos los dos ámbitos de actuación "el de padre" y "el de hijo adolescente".

La conclusión sería, sí! tu hijo adolescente te odia, pero... tanto como tú odiaste a tus padres!

Así que adelante recoge del archivo el expediente del "yo adolescdente" para que te ayude a empatizar con tu hijo, es difícil ser padre/amigo pero es posible, solo hace falta tiempo, constancia y memoria. 

SI NO FORMAS PARTE DE LA SOLUCIÓN, FORMAS PARTE DEL PROBLEMA

Tanto la prensa como los noticiarios dieron cobertura hace unas semanas a un terrible sucedo sobre una chica canadiense, Amanda Todd, que en plena desesperación decidió quitarse la vida, a la vista de todos aquellos que quisieran ser testigos.

Amanda Todd
Un suceso trágico, sin duda, de no ser así tampoco hubiera recibido la cobertura mediática que obtuvo. Nuestra sociedad es así, el problema existe, pero hasta que no supone una desgracia que merezca salir en prensa y noticiarios no es problema, y ahora reabrimos viejos debates, con viejos puntos de vista y viejas opiniones.

Reabrimos el debate sobre el "Bullyng" y acoso a menores en redes sociales, posiblemente todos estéis familiarizados con el bullyng, de no ser así, es muy simple de explicar, posiblemente no tanto de entender, es lo que antes llamábamos acoso escolar, hostigamiento por parte de menores a otros menores, compañeros de colegio, instituto, etc. 

En los últimos días hemos podido ver, leer y recibir noticias sobre esta chica canadiense, testimonios de adolescentes que cuentan sus experiencias, situaciones que les superan, que les hacen cuestionarse quienes son, incluso llegando a creer ser merecedores de semejantes vejaciones. 

Desde luego no es algo nuevo, pero en la era de la información y con lo sofisticados que nos hemos vuelto, adaptándonos cada vez más el espanglish, lo que ayer era el acoso escolar hoy es el bullyng. Así como ha evolucionado la palabra también ha evolucionado la forma de sufrirlo e infligirlo. 

Podríamos realizar un amplio estudio psicológico sobre los tipos de acoso que un niño o adolescente puede sufrir, bloqueo social, hostigamiento, coacción, exclusión social, intimidación, amenaza a la integridad. Todas ellas sin duda verdaderos problemas en esas personitas que las sufren a diario, aquello que a los adultos les puede parecer cosas  de niños pueden ser situaciones críticas que ellos mismos no son capaces de gestionar, que en el mejor de los casos convertirá a ese pequeño en alguien huraño y resentido, en el peor de los casos encontrará la solución en quitarse la vida. Sin duda ninguna de las dos opciones me resultan asumible. 

Hoy a demás cuentan con herramientas para amplificar al mundo entero sus acciones, tanto los que acosan como los que son acosados, cuentan con redes sociales y servicios de mensajería instantánea. Parece ser que ahora estas novedades son el gran problema, "expertos y entendidos" los pongo en entrecomillados por varios motivos que darían para otro artículo y ahora no viene al caso, consideran que redes sociales y otras formas de comunicación son los grandes responsables de estas situaciones, y que deberían tomarse las pertinentes medidas para regular su uso, e incluso exigirles las correspondientes responsabilidades. Esto a mi me resulta realmente increíble, y justamente está afirmación es uno de los motivos de mi entrecomillado, el acoso existe y siempre ha existido, y es cierto que ahora ha incrementado exponencialmente, o no, tal vez simplemente utilicen todos aquellos recursos que ahora tienen a su alcance de los que antes no disponían.

Una vez más como sociedad delegamos la responsabilidad que tenemos sobre nuestros pequeños, aquellos que se ocuparan del futuro, a redes sociales, canales de comunicación, y su propia experiencia. 

Dejamos a nuestros chicos sin aquello que realmente les hará hombres y mujeres preparados, educación y valores, hemos substituido el valor de las emociones, el respeto, la empatía, nos les mostramos las consecuencias de sus actos. Enseñamos a nuestros pequeños la importancia de competir, de ser los mejores, del esfuerzo por ser los primeros pero ¿dónde queda todo lo demás? 

El buying es, ha sido y será un consecuencia de aquello que no enseñamos a nuestros hijos,  no podemos hacer una sociedad en la que una máxima sea que para conseguir un objetivo cualquier medio es valido, no podemos hacer una sociedad en la que el respeto a los demás no sea una prioridad, no podemos hacer una sociedad en la que no enseñemos a nuestros jóvenes a pensar, y valorar las consecuencias de sus actos. 

Dar una educación no radica únicamente en dar conocimientos teóricos, o una cultura, los valores también forman parte de la cultura de una persona y parece ser que han pasado a ser los grandes olvidados. No busquemos culpables en redes sociales, o la gran capacidad de difusión que tenemos ahora a nuestro alcance, los culpables están mucho más cerca, están en ti, en mi, en todos nosotros, porque al no formar parte de la solución, formamos parte del problema y la responsabilidad no es del que se sienta a mirar, es del que se sienta y mira sin hacer nada. Una vez más le damos la espalda a nuestra hija bastarda, la culpa.